Fotografías, instalaciones, pinturas, videos y performances también pueden servir para introducirnos en los libros, no porque estos medios tengan el contenido de uno o porque nos puedan ayudar con el hábito, sino que son útiles cuando se trata de mostrar el valor cultural y conceptual de leer. “Explorar el tema del libro sin escritura alguna” es una de las premisas del cineasta y artista plástico Jean-Philippe Toussaint para la exposición que a partir de mañana 8 de marzo estará en el museo de L’ouvre en París.
Si muchas de nuestras acciones las emprendemos primeramente por imitación, porque nos enseñan qué es bueno y por qué es bueno, ¿por qué no promover así la lectura? Siendo cada vez más común hablar de cifras alarmantes de pocos libros leídos, sobre todo en nuestro país, no estaría de más mostrar una nueva cara del arte escrito, algo más allá de las concepciones y prejuicios que permean a la sociedad. La exposición se enfoca básicamente en dos aspectos: el libro a través de los años y las colecciones o bibliotecas. La metáfora del conocimiento en los libros comparándolo con el mundo, abarca una de las más grandes salas que ocupa la exposición: “El universo (que algunos llaman biblioteca).” También la sala llamada “la afición a la lectura” que a través de fotografías muestra cómo las costumbres y las apariencias de los individuos van cambiando mientras que muchos de los libros en los estantes de la biblioteca son los mismos.
Mediante fotografías, se muestran en el “Martes en el Museo del Louvre”, día que por cierto es inhábil, una serie de situaciones que según el artista acontecen tal día, también en relación con la lectura. Finalmente, la última parte de su obra en conjunto es un performance donde un sujeto está leyendo en voz alta mientras que se proyecta en un panel su cerebro (en un video que tomaron de grabaciones médicas). La exposición tiene de colaboradores a otros artistas como Charles Le Brun.
Se busca contemplar la lectura en el transcurso de la historia, exponiéndola como un recurso clave en gran parte de la cultura occidental, por lo cual expone también un manuscrito de Samuel Beckett “Esperando a Godot” y de la octava edición de La Divina Comedia de Dante. Las traducciones en varios idiomas y un contenido multimedia también acompañan al trabajo de JP Toussaint.
Fuente: SlashParis
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